LAS ALMAS QUE VAGAN POR MI CEMENTERIO

domingo, 30 de agosto de 2009

CARTAS DESDE MI CEMENTERIO ( VI )

¡¡¡ DIOS MIO, QUIERO ESTAR MUERTO...!!!.
Ayer me vi reflejado en un pequeño charco, me vi reflejado...No IMAGINAS LO QUE VI !!!.
Vi la muerte. Vi todo el dolor que se encontraba encerrado en mi alma, vi todo mi sufrimiento, vi tristeza, vi vacío....Pero no te vi a ti.
Vi un rostro demacrado, grisáceo, podrido, intente convencerme de que eso no era yo.
Pero si era yo, no podía engañarme a mi mismo eso que allí veía reflejado era yo.
Soy la soledad que le queda a mi alma.
Soy el amargo sufrimiento que me queda como recuerdo.
Soy una mueca, una sombra, la tristeza infinita, el vacío, la nada....
Ahora soy un eterno castigo, una eterna condena que no parece acabar nunca.
Hoy mas que nunca te necesitaba cerca, necesitaba de esos abrazos que tantas veces me ofreciste sin obtener respuesta por mi parte.
De ese amor desinteresado que siempre te rodeo y que yo no merecía.
Hoy que la pena me ahoga, hoy que mi cansado cuerpo agoniza en soledad y no puedo romper estas cadenas que me atan a este cementerio sin salida.
Hoy te necesito.
Te necesito en este cementerio de no muertos, de muertos en vida, atrapados entre dos mundos, a los que el destino parece gastar una broma o puede que solo sea una equivocacion o un accidente del destino.
Ahora el silencio es mi única compañía, cada vez se me hace mas pesado, cada día aquí es una eternidad.
Otra vez llueve, ¿ por que tiene que llover ?.
Por que tuve que ver mi reflejo, por que sigue esa maldita lluvia borrando mis recuerdos, borrando lo poco que me queda de ti.
Conozco la agonía de vivir muriendo, he sentido la pena por no verte mas, hoy he visto mi reflejo en un charco del cementerio, como aquellos que nos encantaba pisar... cuando nos refugiabamos en los portales a besarnos, empapados, riendo...VIVOS.
Hoy he odiado la risa, la lluvia, los charcos, he odiado todo, pero me era imposible odiarte a ti.
Necesito saber que tengo que hacer para irme para siempre, para alejarme de esta vida muerta, y cuando ese día llegue, espero ver una sonrisa en tu rostro, un suspiro de paz que me llevare al infierno y que me acompañara toda la eternidad.
Me ha costado mucho reponerme, mucho escribir esta carta, pero sigo buscando una solución para poner fin a mi muerte...Ya te contare.
HASTA PRONTO!!!.

miércoles, 26 de agosto de 2009

EL HIJO DE LA MUERTE

Cuentan que hace mucho, mucho tiempo. Vivía en una extraña fortaleza entre el mundo de los vivos y el de los muertos, una hermosa dama, de piel blanca como la nieve y cabello largo y negro como una noche sin luna.
Su belleza no tenia rival, sin embargo aquella Bella dama se sentía triste, se sentía sola.
Estaba cansada de llevarse el alma inmortal de cientos de personas, para entregárselas a su amo, el señor de los infiernos.
La única compañía que le estaba permitido llevar en su penoso trabajo, era el frío, ese mismo frío que helaba el cuerpo de los que recibían su visita, cuando la triste mirada de la muerte se clavaba en sus ojos. Esos ojos llorosos y desorbitados buscando la paz y el descanso eterno cuando ella les pedía que la acompañasen en su ultimo viaje.
La Muerte se encontraba mal, cada día la pena se acentuaba mas en su solitaria figura.
Todo el mundo la odiaba, nadie se atrevía a tenerla cerca, su presencia nunca era bien recibida.
Pasaba el tiempo, y como cada día desde hacia miles de años la Dama Blanca salia de aquel castillo rodeado de tristeza y soledad, de aquel castillo en el que una enorme biblioteca guarda los nombres de todos y cada uno de nosotros y la fecha en que vendrá a visitarnos. Salia a cumplir su cometido.
Pero aquella mañana algo paso, algo que cambio su vida para siempre.
Cuentan que aquella mañana la muerte cogió su enorme libro de encargos del día y vio que debía entregar el alma de una joven que había enfermado y no tenia solución.
Llego La Muerte al lugar y al clavar su mirada en la de la muchacha, esta llorando de pena le pidió que no se la llevase todavía, que la permitiera tener a su pequeño bebe....
La Dama Blanca se vio sorprendida por aquella osadía de la joven, nunca nadie en todos los siglos y siglos de su amarga existencia se había atrevido a desafiarla pidiéndola un favor. Siempre era ella la que decía si quería conceder unos minutos o unas horas, ¿ pero esperar a que nazca un bebe?.
La Muerte al principio se que quedo un poco descolocada, pero la joven volvió a insistir en su suplica, y la Señora cansada de ser tratada como la mala de la película y de que nadie quisiera verla a pesar de su belleza accedió, pero a cambio el día que naciera el bebe ella se llevaría el alma de la madre y se quedaría con el niño en su castillo.
La chica dio a luz un bebe tan blanco que parecía echo de rayos de luna y de un pelo tan increíblemente rubio que el trigo del campo se reflejaba en el.
Entonces La Muerte miro ala madre y esta la sonrió. Ambas cumplieron su parte del trato.
Los años pasaron y aquel bebe se convirtió en un apuesto muchacho que acompañaba la madre en su trabajo, su presencia contrastaba enormemente con la de ella. Cuando una tarde de Primavera se cruzo en su vida el amor.
Conocía a una hermosa joven y se enamoraron, el joven ante la oposicion de la madre pasaba el tiempo en el mundo de los mortales y dejo de acompañar a La Muerte en su trabajo.
Los años pasaron y cierto día La Muerte abrió como de costumbre su enorme libro, y vio con asombro que tenia que llevarse el alma de la amada de su hijo.
Cuando el joven volvió al castillo La Dama Blanca estaba en su escritorio con el semblante muy serio, su hijo pregunto que que la ocurría, y ella se lo explico.
El hijo sabia que no tenia elección, que lo que estaba escrito debía de hacerse nunca se puede llevar la contraria al señor de los infiernos, que mas tarde o mas temprano ocurría. Pero el ciego de amor suplico y suplico a su madre sin recibir respuesta alguna.
Al día siguiente La Muerte hizo su trabajo.
El hijo llego casa poseído por la locura, gritando y rompiendo cuanto encontró a su paso, su madre salio, le intento dar una explicacion, pero el ciego de ira y roto de dolor la empujo por uno de los enormes ventanales del castillo, callendo al vacío y desfigurando su belleza.
Del joven muchacho no se volvio a saber nada, tan solo que desapareció en los infiernos buscando el alma de su amada.
Y La Muerte desde aquel día se cubrió con un capuchón negro para tapar sus cicatrices y nunca, nunca jamas volvió a tener piedad de nadie.


viernes, 21 de agosto de 2009

LOS CUENTOS DEL LOCO ( II ).

- No tiene un cigarro ?.
-No, no fumo le dije.
-Necesito un cigarro, recordar me produce mucha ansiedad. Nunca he contado estas historias a nadie, bueno si una vez..., pero esto ya llegara. Y el loco continuo con su cuento.
Seguí caminando por aquel extraño lugar, con aquellos cuerpos fantasmagoricos todavía martilleando en mi cabeza.
-NO PUEDO MAS!!!. Grito.
-NECESITO EL MALDITO CIGARRO...
No se veía a nadie pasar, era normal. La noche como el día anterior era fría y lluviosa, así que allí le deje y corrí a buscar un bar que estuviera abierto. Cerca de la estación había uno, no tarde en encontrarlo, así que compre un paquete de tabaco un mechero y regrese al parque.
Allí seguía bajo el tejadillo del banco balanceandose de alante hacia atrás, me quede parado delante de el y le ofrecí el tabaco.
-Gracias, gracias...me dijo, y me clavo aquellos ojos azules fríos como la muerte.
Un silencio aterrador cubrió el lugar, ni una sola hoja de aquellos arboles con la cabeza para abajo se atrevió a moverse.
A lo lejos una luz, una luz entre tinieblas.
Corrí hacia ella pensando que seria la salida, el final de esta pesadilla, pero la pesadilla todavía no había empezado.
Aquella luz me guiaba hacia las puertas del infierno.
Mientras corría, intentaba buscar en mi cabeza alguna canción algo que me hiciera olvidar donde estaba y lo que había ocurrido.
Mire hacia arriba, los cuerpos que colgaban sobre mi clavados en las ramas ya no me miraban, sentí frío, justo delante de mi estaba la luz.
Llevaba 3 cigarros en un momento y se iba a encender el cuarto cuando de sus azules ojos calleron dos gotas de agua, me volvió mirar y me dijo que el no estaba loco, y yo le creí.
Cientos de manos salidas de no se donde, comenzaron a agarrarme, continuo con su relato.
Me desgarraban la ropa, me arañaban, me hacían daño. Y no podía escapar, alguien o algo me empujo, me hizo atravesar el umbral de aquella puerta, que una vez dentro apago su luz.
Las manos me arrastraban, me golpeaban y me acercaban a una pared y de la pared al techo, pude ver caras a mi alrededor... y me dormí....


viernes, 14 de agosto de 2009

CARTAS DESDE MI CEMENTERIO ( V )

Otra carta mas.
Otra carta con olor a muerto.
Otra carta hecha con el dolor del recuerdo. De unos recuerdos que cada vez se apagan mas rápido dejando un vacío demoledor en mi cabeza.
Otra carta hecha desde el otro lado de la vida, o desde este lado de la muerte.
De una muerte que me condena a vivir.
De una muerte que no me deja morir, que me tortura, que me tiene vagando como un alma en pena que tiene que exculpar sus pecados en una condena si fin.
Otra vez como en mi ultima carta llueve.
Esa lluvia que antes me acercaba a la vida, cada día me aleja mas.
La noto penetrar en mi cansado y agarrotado cuerpo fundiéndome con el barro que cubre mi ataúd, y que desde mi primera salida comenzo a inundarlo todo.
No me gusta donde estoy, el olor del barro, la humedad y mi cuerpo corrompido se mezclan formando una melodía de aromas nauseabundo.
A través de estas cartas me siento mas vivo, pero también mas agotado.
Por aquí como ya te dije, no estoy solo, hay bastante gente. Bueno tu ya me entiendes, gente como yo.
Cuando salgo suelo hablar con alguno, tengo uno que me trae papel y bolígrafos. Eso si, no me preguntes como por que ni me lo ha dicho.
Las conversaciones no son muy variadas, hablamos de la vida, de los sueños que se quedaron en el camino, de por que estamos aquí y sobre todo sobre la clase de muerte que nos a tocado.
Su aspecto no es muy agradable, no quiero ni pensar que yo pueda estar así, me da escalofríos....
Pero sobre todo hablo de ti.
Te recuerdo en los largos días que paso escondido en mi ataúd, en las frías noches que paso de tumba en tumba caminando sin ningún sentido.
Salimos al atardecer, cuando un chirriar de hierros oxidados anuncia que se ha cerrado el cementerio.
Durante el día mientras espero tumbado en mi ataúd entre hormigas y gusanos que van saliendo de todas partes, escucho. Escucho por si oigo tu voz.
Pero otro día se pasa y tu no vienes.
Ya no me queda ni una triste flor que me acompañe en mi amargura.
Ni una lágrima derramada por mi, ni un recuerdo.
Después de tanto tiempo pienso que nunca me quisiste. O tal vez si, y es mi cabeza la que me juega una mala pasada. No lo se, pero creo que tampoco quiero saberlo.
Solo se que cada vez tengo mas miedo.
Miedo de que algún día llegara la verdadera muerte, de perderte entre mis recuerdos para siempre.
De no soñarte mas....
HASTA PRONTO!!!.


viernes, 7 de agosto de 2009

LOS CUENTOS DEL LOCO. cuento I

Fue una tarde gris de domingo, de un domingo cualquiera, sin mes ni año, solo domingo...
Así comenzo aquel loco atormentado del que nunca revelare su nombre. Tan solo diré a su favor que en su caso la locura era una bendición.
El Domingo, era el día de pasear, de ir al cine a buscar la siempre llena ultima fila, de comer palomitas...El Domingo era nuestro día, era el día de estar juntos.
Caminamos en silencio, sumidos en nuestros pensamientos, en nuestros planes de futuro, agarrados de la mano, como a ella le gustaba.
-Que se den cuenta que somos novios. Me decía, y yo me ponía orgulloso...
Las nubes de aquella tarde, dejaron paso a la espesura de una noche negra, sin luna, vacía de estrellas, fría y aterradora.
Paseábamos entre arboles que con aquella luz mortecina nos enseñaban sus dedos largos, sus brazos siniestros y su oscura mirada a través de los cientos de agujeros que bombardeaban sus cortezas, heridas hecha por enamorados que grabaron allí su amor para siempre.
A lo mejor eso fue lo que nos falto para que nuestra felicidad fuera completa grabar un corazón con nuestras iniciales en un árbol.
Cada vez nos sumíamos mas en nuestros sueños, sintiendo la fría mirada de aquellos ojos vacíos que tenían los arboles, que casi sin darnos cuenta, el manto negro del cielo se torno rojizo, proyectando una pálida y lúgubre luz que hacia mas terrorífico aquel parque que a la luz del día brillaba en miles de colores. Y dejando escapar un suspiro como el ultimo aliento de un moribundo, la tierra se abrió...
¡¡¡AAAAHHHH!!!.
Caíamos, caíamos por una especie de tobogan rodeado por cientos de plantas que alargaban sus malditas hojas para cogernos.
Nos recuerdo en que punto de aquella caída se separaron nuestra manos, tampoco se cuando duro aquella caída, solo se que cuando llegue abajo estaba solo, asustado y dolorido.
Me incorpore como pude y mire hacia arriba, y allí estaba ella, clavada de una extraño árbol que crecía al revés.
Nunca borrare de mi cabeza su vestido blanco nuevo, ahora hecho jirones y bañado en el rojo de su sangre. Sangre que todavía puedo sentir cayendo sobre mi hombro y salpicandome en la cara.
Grite con todas mis fuerzas, pero un eco ensordecedor me devolvía los gritos, busque una salida, corrí y corrí sin saber que dirección coger.
Tenia calor, aquellos ojos que antes nos miraban desde la oscuridad, se habían vuelto visibles, cientos de cuerpos inertes colgados en las ramas de aquellos arboles, si realmente eran arboles, me miraban, bailaban al son de las ramas mecidas por el viento, me sonreían y a la vez parecían pedirme ayuda.
Cadáveres desencajados de mirada perdida, cadáveres de enamorados que no grabaron su amor.
Caí de rodillas, tapandome la cabeza con las manos, llorando, arrastrándome...
Cuando abrí los ojos ya no había nadie, estaba solo en aquel extraño lugar que parecía sacado de una pesadilla, pero no era un sueño era real, era una locura de la que no podía escapar, de momento....

jueves, 6 de agosto de 2009

LOS CUENTOS DEL LOCO (introduccion)

La verdad que no sabia muy bien como empezar estas historias o cuentos como los llamaba el, así que empezare por donde se suelen empezar todas las historias, por el principio.
Para ello, nos tenemos que remontar a un par de años atrás y situarnos en un frío y lluvioso día de invierno.
Yo, salia de trabajar, cansado y aburrido y como cada tarde antes de coger el tren que me llevase a casa, me dedicaba mis cinco minutos para relajarme. Me sentaba en un parque que me pillaba de camino a la estación.
El parque era bastante grande, o eso creo por que nunca lo recorrí entero, si no que siempre hacia el mismo recorrido y me sentaba en el mismo banco, soy un poco maniático.
El parque a través de toda la espesura de sus arboles dejaba ver los restos de lo que una vez fue un hospital psiquiatrico, el aspecto en contraste con toda la belleza de los jardines era bastante tétrico.
Pues bien, como ya he dicho me solía sentar en el mismo banco pero como había llovido y estaba mojado me fui a uno que estaba cubierto por una especie de tejadillo, no se veía a nadie, quien iba a pasar a esas horas y con el día que hacia por allí.
¿Quien?. Solo un loco.
-¡JODER!. Dije. ¡QUE SUSTO!.
No le vi aparecer, y de repente ahí estaba sentado a mi lado.
No dijo nada, solo miraba al vacío, sus ojos se perdían en un abismo que no llevaba a ningún sitio.
-¿Se encuentra bien?.Pregunte, pero tampoco recibí respuesta.
Aquel hombre o lo que fuera, me empezaba a poner nervioso. Era bastante alto, tenia poco pelo y tendría alrededor de unos 70 años, vestía un camión blanco y andaba descalzo.
-Veo que le gusta leer, me dijo.
He de reconocer que su voz aun hoy me sigue retumbando en la cabeza.
-Si, conteste y le enseñe el libro que tenia sobre las rodillas.
-Yo le contare algo mejor, que esas historias de amores estúpidos que esta leyendo, le contare cuentos, cuentos que salen de la cabeza de un loco, que aun no habiendo estado nunca cuerdo del todo pago una condena a perpetuidad tras los muros de este manicomio.
Cuando me dijo eso, me temblaron hasta las orejas....
-Quiero que cuando yo ya no este por aquí relate al resto del mundo mis cuentos, como ultima voluntad de este viejo loco.
Cada tarde, durante no recuerdo cuanto tiempo fui al parque con mi cuaderno y mi bolígrafo para recoger todos y cada uno de los cuentos que aquel hombre atormentado me contaba, y ahora que ya no esta me toca cumplir mi parte del trato, dar a conocer estas historias que titule como LOS CUENTOS DEL LOCO. Por cierto en poco tiempo tendréis el primero hoy no tengo tiempo.

sábado, 1 de agosto de 2009

CARTAS DESDE MI CEMENTERIO ( IIII )

Hola!.Que tal?.
Demasiado tiempo ha pasado por lo menos para mi.
No recuerdo muy bien por donde lo deje en mi ultima carta, una de las cosas que nunca me ha funcionado bien ha sido la memoria, a si que ahora después de muerto imaginate...jejeje.
Hacia mucho que no me reía y menos aun hacer algún chiste fácil como ese, lo siento si te he molestado.
En fin el motivo de esta ya cuarta carta, sin sello, sin remite, con olor a papel húmedo y a manos putrefactas que la escriben sin saber muy bien como. Es contarte como conseguí salir de mi tumba, de mi hogar frió y silencioso, salir del vacío y la nada de los muertos para poder llegar hasta ti por medio de estas letras, ya que mi aspecto no es el adecuado para presentarme ante ti, ante la mujer que mas he amado en el mundo de los vivos y ahora desde mi cementerio te necesito mas que nunca.
Aquella noche fue mas triste que ninguna, la sensacion de angustia y claustrofobia me ahogaba cada vez mas, la sensacion de soledad me hundía en la tierra que cubría mi ataúd, y mi alma ( si es que alguna vez la tuve), se negaba a quedarse de por vida o por muerte pudriéndose en aquel agujero que día a día comenzaba a tener demasiados visitantes entre hormigas y gusanos para mi gusto.
Como pude abrí la boca y deje escapar un ultimo aliento consumiendo el poco aire que quedaba en la caja.
Note como algo se desprendía de mi cuerpo que ahora se quedaba vacío mientras un dolor insoportable recorría cada rincón de el.
Note como mis manos arañaban la tapa del ataúd, como la golpeaban, como la sangre caía desde mis dedos, notaba el dolor de las astillas que se me clavaban cuando rompí la tapadera.
Pero si te digo la verdad lo peor fue el salir, el avanzar por la arena escarbando con unas uñas ya destrozadas la arena se metía en mi boca, en la nariz en los ojos, me ahogaba estaba en un punto sin retorno ya no podía volver atrás.Notaba como la arena se mezclaba con mis lágrimas, con mi sangre, no veía el final de esta pesadilla.
Por fin llegue a la lapida. Aire,aire....podía respirar, solo me quedaba poder abrirla y la abrí con todas mis fuerzas, empuje y empuje hasta que se movió, pude ver las estrellas, la luna, una luna rojiza de las que tanto me gustaban, me senté sobre la piedra fría y allí me quede llorando y llorando....La noche dejo paso a un día lluvioso y me tocaba esconderme, pero espere a que la lluvia me mojara y note esa sensacion de vida que hacia tiempo que había perdido.
Volveré a escribirte pronto, ahora te echo mas de menos.Ya te contare la gente que conocí por aquí.
HASTA PRONTO!!!!.

martes, 14 de julio de 2009

CARTAS DESDE MI CEMENTERIO. ( III ).

Otro día mas, da igual el momento. Te vuelvo a mandar otra carta desde lo mas oscuro de mi hogar, desde el lugar mas triste de mi cementerio, desde mi tumba.
Desde este lugar que yo no elegí y que las circunstancias me trajeron muerto en vida.
Vuelvo a reclamar tu tiempo, tan solo serán unos minutos y yo me sentiré mejor aun sin saber si la leerás.
Por donde iba?. Ah!, ya recuerdo...
Aquella mañana unos golpes me despertaron de mi letargo, (podríamos llamarlo así).
Aquella mañana de tormenta, fría y languida. Sonaban golpes y voces, también escuche algunas risas.
La humedad de la lluvia, se filtraba a través de la tierra y humedecía mi ataúd hasta quedarse clavada en mis huesos.
De repente, deje de sentir el aire, el olor de tierra mojada que tanto me recodaba mi vida pasada, el sonido de pisadas....De repente se había convertido en una habitación cerrada. ¿Que había pasado ahí arriba?.¿ Como lo podía saber?.
¿Como podía abandonar mi cuerpo y salir al exterior?.
Aun no los sabia, pero ya tenia algo en que pensar para matar el tiempo.
Y lo conseguí y supe que lo que había fuera que me tapaba el aire era una lapida, y conseguí tener amistades con gente igual que yo, gente que había muerto y no estaba muerta del todo.
Pero eso te lo contare otro día.
HASTA PRONTO....!!!!.

sábado, 11 de julio de 2009

CARTAS DESDE MI CEMENTERIO ( II )

Un día cualquiera, tampoco se que hora es, ni si es de día o de noche.
Te vuelvo a escribir para contarte como me he ido sintiendo a lo largo de estos creo largos meses, porque la verdad que aquí dentro se pierde la noción del tiempo.
Hoy la verdad me encuentro bastante triste y cansado, noto como mi cuerpo se pudre y se va fundiendo con la tierra que me cubre.
Me gustaría hablarte de aquella primera noche que pase sin ti, sin nadie.... solo.
Solo en el vacío de esta angustia sin sentido que me sigue uniendo a la vida, algo que no termino de entender. ¿ Por que ?.
No consigo entender por que esta tortura, este infierno, ¿ no sufrí ya bastante en aquella vida que me toco vivir?.
Mi primera noche fue como el pasar horas tapado con una manta, me sentía rígido el aire cada vez se notaba mas viciado.
Quería gritar, golpear la caja, salir de allí...pero no podía ni podría salir nunca o eso pensaba.
Una vez que todos se hubieron marchado solo me quedo el silencio. Ese silencio que te produce un pitido en los oídos.
Un vacío, y una lágrima que no se como note que bajaba desde mi ojo hasta caer al fondo del ataúd.
Note como si alguien escarbase en la arena que me cubría.
-A lo mejor vienen a sacarme, a lo mejor a sido todo un error, una pesadilla...
Un perro, era un maldito perro escarbando. Marchate, dejame, dejame morir tranquilo.
Mas silencio, mas horas y mas horas, me duermo.
Me despiertan unos golpes fuertes. ¿ Que esta pasando ahí arriba?.
No tengo mas tiempo. Seguiré otro día.
HASTA PRONTO!!!!....

jueves, 9 de julio de 2009

CARTAS DESDE MI CEMENTERIO

Recojo lo pedazos que quedan de mi cuerpo cansado y dolorido, mientras recorro una vez mas el camino que me lleva devuelta a mi hogar, a mi cementerio. Donde me espera una tumba fría y solitaria, donde se guarda lo que fui. Mis secretos y mentiras, donde solo la pálida Luna que ilumina mi lapida comparte conmigo mi eterno tormento.
Desde este lugar te escribo, sin esperar ninguna respuesta, tan solo la paz de mi alma y el perdón de mis culpas.
En esta primera carta te contare un poco como me pude sentir en la soledad de mi entierro.
El cortejo fúnebre marchaba, no con mucha gente algo que ya era de esperar, puesto que no soy muy dado a tener amigos.
Una vez dentro del cementerio y ya delante del que seria mi nuevo hogar por toda la eternidad, sacaron del coche mi ataúd, con algún pequeño golpe.
Joder!. Como se nota que no vais vosotros dentro. Pensé.
Escuche al cura dar el responso en mi honor. Todo eran alabanzas.
-Que buena persona era....Me dije y me reí, o creo que me reí.
-Que sabrás tu, cretino de lo que he sido yo, si ni me has conocido.Como puedes hablar de mi.Yo ni fui bueno ni malo, fui como tantos otros, no hace falta que alguien diga tantas mentiras.
-¿Como que esta en el cielo?.¿Esto es el cielo, estar metido en una mierda de caja de madera,esto es el cielo?.¿Que coño sabrás tu?.
-Termina de hablar de una vez y largate, que se marche todo el mundo, necesito estar solo, necesito pensar, a sido todo demasiado rápido.
-Me muevo otra vez,mas golpes. ¡Cuidado,coño!.
de repente un crujido de maderas y un golpe sordo. ¿Ya estoy en el fondo de la tumba?.
Creo que si, noto como caí la arena sobre mi, mejor dicho sobre el ataúd, noto como me voy asfixiando, ya no tengo salida, pensaba que me despertaría como tantos casos que ocurren, pero no fue así estaba muerto,muerto de verdad.
Ya te contare algo mas otro día.
HASTA PRONTO....!!!!.

jueves, 18 de junio de 2009

EL JUEGO DE LA OCA

El juego de la oca,tiene una largisima historia,y desde aquí te voy a ayudar a descifrar algún misterio.


EL DISCO DE PHAISTOS,o el primitivo juego de la oca.


El descubrimiento del disco en 1908 en las ruinas de un palacio de Creta(Grecia).Abrió una nueva linea de investigación sobre el origen del juego.


La antiguedad del disco debe de estar comprendida en los años 1508 a 1700 a.c.


Se trata de un disco de arcilla de forma circular,las dos caras del disco están divididas en 30 o 31 casillas en las cuales aparecen diversos dibujos entre los cuales se puede apreciar 8 pajaros,que podrían ser ocas.


Además aparecen:Hombres,mujeres y niños,cabezas con cascos,peces,aves,flores,espigas,recipientes,armas,barcos.







EL ORIGEN TEMPLARIO DEL JUEGO.

Otras investigaciones atribuyen su origen a los templarios,los cuales usaban en sus ratos de ocio conchas de Nautilus,al cual aparte del componete lucico le asignaban un componente cifrado.

La concha del Nautilus tiene 63 espacios,lo cual puee ser el origen de las 63 casillas del juego.

Los templarios eran los guardines de tierra santa y de los caminos que a ella conducian.Esta labor de custodia se extendio tambien al camino de santiago.

El juego es un mapa simbolico y cifrado donde los compañeros constructores y los templarios marcaban los lugares que tenian una determinada significacion.

Es un jeroglifico donde todos los iniciados de la orden independientemente de su idioma podian entender.














LUGARES DEL CAMINO Y CASILLAS DEL TABLERO.

Casilla 5: Gares.En el reino de Navarra,donde el camino se hace uno y existe una encomienda templaria.

Casilla 6: El puente de la reina,poco despues de Gares que tiene siete ojos.

Casilla 9: Najera.En tierra del rio Oja u Oca hay una cueva con una virgen negra.
Casilla 12: El puente
Casilla 14:Santo Domingo de la calzada.Hay una encomienda templaria.
Casilla 18:San juan de Ortega.En burgos,En cuya iglesia hay un capitel que el sol ilumina durante el equinocio,y donde tambien hay una casa templaria.
Casilla 19:Las posadas y hospitales para peregrinos que en tierras buralesas son los mas numerosos del camino.
Casilla 23: Burgos.
Casilla 26: Los dados.Simbolo de la fortuna,que acontece a lo largo del camino.
Casilla 27: Castrojeriz.En burgos donde hay una encomienda y una iglesia templaria.
Casilla 31:El pozo.
Casilla 32: Villasirga en Palencia.
Casilla 36 : Leon.
Casilla 41: El Monsacro,en Asturias.
Casilla 42: El Laberinto,que es la busqueda de si mismo.
Casilla 45: El Ponteferrato,en Leon donde hay un castillo de los templarios.
Casilla 50: Los Ancares.
Casilla 52: La carcel.
Casilla 53: Los dados.
Casilla 54: Compostela.El final del camino.
Casilla 58: La muerte.
Casilla 59: El monte Pindo.
Casilla 64: Finis Terrae.





domingo, 14 de junio de 2009

EL LADRON DE CADAVERES ( I )

No recuerdo bien como empezó todo.






Solo recuerdo que un día paseando por una céntrica calle,un mendigo se me acerco.






-Una limosnita a cambio de una buena historia...Señor?.






Al principio me quede un poco sorprendido,no es muy normal que alguien te pida de esa manera.Y como me encanta escuchar relatos accedí.






-Esta bien,dije.Pero espero que la historia merezca la pena.






-La merece señor,la merece.Dijo el mendigo sonriendo.






Mas que una historia lo que voy a contarle son mis últimos días como ladrón de cadáveres....A si que vamos a sentarnos en uno de esos bancos,por favor.





Todo empezó cuando conocí a un extraño personaje,que decía ser doctor.Corría el año de 1818 y yo aun bastante joven,deambulaba de ciudad en ciudad con las ganas de conocer mundo y hacer fortuna.




-Fortuna?. Me dijo.La fortuna es para quien la encuentra y no para quien la busca, yo te enseñare a encontrar la fortuna y la gloria....




Al escuchar aquello imagine, para un chaval lo que significa:La gloria,la inmortalidad,el reconocimiento,el éxito,dinero,fama....Los sentidos se me nublaron y ya solo existía para mi la voz de aquel Doctor.




Vivía en una extraña mansión rodeada por una enorme verja algo raro para aquel lugar.



Pero si aquello me pareció extraño, una vez dentro ya no le quiero ni contar,lo primero que vi fue mi habitación. (si se podía llamar así),una cama a ras de suelo, una mesilla de noche y un baúl en el que guardar mis pertenencias,pero faltaba una ventana y pregunte al doctor por ella.



-Para que quieres una ventana?. todo lo que hay que ver esta aquí dentro, del exterior solo necesitamos algunas cosas que los demás que se hacen llamar humanos desechan.



No me gusto lo que escuche pero tampoco hice mas preguntas.



Mañana te espero en el torreón a las 6 de la mañana, no me gusta que me hagan esperar.



-La historia del mendigo empezó a gustarme y le dije que si quería tomar un refresco en alguna terraza cercana, por que el sol empezaba a pegar en el banco y hacia muuucho calor.



Pedimos dos cervezas con limón bien frías, y el mendigo continuo con su relato.



Cuando me levante de aquella cama me dolía todo el cuerpo, pero no tenia tiempo de pensar en el dolor porque ya era tarde y tenia que encontrar el camino que llevaba al torreón.



Cuando subí allí se encontraba el doctor esperándome con los brazos cruzados,



-3 minutos tarde...,espero que no se vuelva a repetir.



Sigueme, por favor.



Le acompañe por todo el torreón lleno de probetas,fetos de animales,de personas,distintas partes del cuerpo...,yo miraba todo entre sorprendido y la verdad acojonado.



-Te voy a enseñar tu trabajo a partir de hoy,debes de estar muy atento porque de ti dependera que el experimento salga bien y conseguir la gloria que tanto buscas. Tu trabajo consistirá en pasear por el cementerio y preguntar al enterrador por la persona que ha fallecido, luego veremos si merece la pena alguna parte de su cuerpo y tu, una vez se alla ido todo el mundo y comience a anochecer te encargaras de desenterrarlo y traerlo al laboratorio, el resto es cosa mía.


Me quede de piedra y le dije que yo no haría eso,el doctor no me contesto, si no que me ofreció una bebida,la verdad que estaba buena y como no había desayunado me la tome de un trago.Aquella noche me dirigí al cementerio por primera vez.

Era una noche oscura,sin luna y con un frío que te atravesaba los huesos.

Me plante en la puerta del cementerio,mire a todos lados por si alguien me había visto,

-quien va haber aquí a estas horas y con este frío,pensé.Y maldije mi suerte.

La puerta estaba cerrada con un candado,por lo que decidí saltar la valla.

Horas antes ya había estado allí hablando con el enterrador, y me dijo que el fallecido era un hombre fuerte y joven. Sin mas fui a decírselo al doctor que me dijo que quería ese cuerpo en el torreón aquella misma noche.

Camine entre las lapidas realmente cagado de miedo,quería irme pero algo en mi interior me empujaba a seguir. Camine hasta llegar al lugar donde estaba mi trabajo.La tierra a pesar del frío que hacia seguía blanda, así que sin pensarlo clave mi pala.

No podía creer lo que estaba haciendo, estaba cavando un tumba para sacar un cadáver....!!!.

No se cuanto tarde en llegar al ataúd, pero lo que nunca se me olvidara es el sonido que hizo la pala al chocar con la madera de la caja.

Como pude levante la tapa, un olor nauseabundo comenzo a invadir todo, aquel cuerpo me miraba, me miraba fijamente como si me reclamase la paz que le estaba robando. No podía soportar esos ojos muertos que me atravesaban y gritando se los arranque.
Saque el cuerpo,aunque antes de eso he de confesar que vomite, en aquel momento sentía asco hasta de mi mismo.
cargue con el cuerpo hasta llegar a la valla,y ahí vino el primer problema: ¿como levanto el cuerpo por encima de la tapia para salir?.
Mire a mi alrededor y vi una caseta cerca de la entrada, ahí debe de ser donde guarde sus cosas los enterradores, pensé. Me acerque y la puerta estaba abierta, busque algo que me pudiera servir y encontré unas sogas de las que se utilizan para bajar los ataudes. Sin mas fui a la tapia y ate el cuerpo de aquel hombre sin ojos.
Primero salte yo agarrando un extremo de la soga, luego no sin mucho esfuerzo conseguí que el cadáver saltara la tapia.
Llegue al torreón empapado en sudor y maldiciendo una y mil veces a aquel doctor.
-JAJAJAJAJAJAJAJA!!!!!!!.
Su risa retumbo por todo el edificio, bravo joven amigo, me dijo.
Fueron pasando días, semanas, meses....Y yo proseguía con mi ir y venir al cementerio, hoy un brazo, mañana una pierna, unos ojos...
-Unos malditos ojos, nunca me quitare de la cabeza aquellos malditos ojos. Aquella niña no tendría ni 10 años y allí estaba yo sacando sus preciosos ojos azules,todavía hoy sigo viéndolos en cualquier parte que me vigilan.
Por fin llego el día.
El doctor invito a una serie de amigos y una escritora que seguro que conocerá su nombre era Mary Shelley, ella si consiguió la inmortalidad y la fama.
-¡Venga hombre!, exclame. ¿Me dice usted que tiene casi 200 años?.
-Si señor, ahora lo entenderá.
El doctor bajo una palanca que generaba una corriente eléctrica producida por una terrible tormenta que tuvo lugar aquella noche.
Cientos de rayos cayeron sobre un trazado de cables, que descargaron toda su furia sobre aquel ser echo de recortes de cadáveres. Con la descargas el monstruo se levanto de la piedra donde estaba colocado.
El doctor fue el primero en acercarse y el monstruo le arranco la cabeza de un solo golpe,al ver aquello corrimos pero no había luz todo se había apagado, gritos y gritos,golpes y golpes era lo único que se escuchaba.
De repente el silencio.
Alguien me toco era la escritora, había encontrado una vela, la encendimos y aquel ser estaba delante de nosotros, mirándonos con aquellos ojos azules.
A ella la dejo marchar, yo tuve que devolver cada miembro a su lugar de reposo, y aquella fue mi condena, vagar por toda la eternidad buscando la fama y la fortuna y no podre descansar en paz hasta que no la encuentre.
Le di su dinero y le dije que Dios se apiade de su alma.
(Versión libre de Frankenstein, titulo completo Frankenstein o el moderno prometeo escrito por Mary Wollstonecraft Shelley en el año 1818).