LAS ALMAS QUE VAGAN POR MI CEMENTERIO

viernes, 6 de abril de 2012

CUCARACHAS.

No se muy bien como empezó todo, pero si se sienta un momento le contare lo que vi.
Acababa de salir del bar de copas de costumbre y como cada viernes era bastante tarde, llovía, algo que agradecía para quitarme un poco el pedo que llevaba.
Bueno, a lo que vamos. 
De camino a casa pase cerca de una plaza en la que se encontraba sentada una vecina, sola.
Me acerque apestando a alcohol y saque un cigarro ofreciéndoselo.
 -No fumo gracias!!!.
Vaya hombre, pensé, primer intentó fallido.
Me senté a su lado y la verdad no se de que hablaba, pero termine en su casa y sin darme cuenta en su cama.
La madrugada fue increíble, sexo, sexo y mas sexo. Fuera truenos, lluvia y frío....
Todo era perfecto, hasta que me levante al baño.
A la vuelta la luz de la habitación estaba encendida y mi acompañante rascándose el brazo con fuerza, haciéndose sangre, gritando.
Me apresure a ver que pasaba y unos pequeños bultos corrían entre sus brazos, entre sus manos y por todo su cuerpo.
Que coño era eso???!!!.
Asustado no sabia que hacer, solo escuchaba sus gritos pidiendo ayuda.
La agarre la mano y sujete una de esas cosas que corrían bajo su piel, al sujetarla debió de sentirse atacada y comenzo a morder la carne de la chica hasta encontrar una salida.
Una cucaracha!!!!. Era una puta cucaracha!!!!.
Las tenia por todo su cuerpo a cientos, empezaron a salir de su boca, de sus oídos de sus ojos... Era un espectáculo dantesco.
La cama se lleno de una mezcla entre cucarachas y sangre en poco tiempo.
Busque el móvil y llame a la policía, desesperado.
Al momento en la calle las sirenas se acercaban, los vecinos aporreaban la puerta y yo estaba de pie, con un cuchillo en la mano que había cogido de la cocina para nada, por que no pude hacer nada.
Cuando alguien abrió la puerta todo había desaparecido, y allí estaba ella tendida en la cama, destrozada, comida por dentro y por fuera, y yo delante, apoyado en el armario con un cuchillo ensangrentado en la mano.
Como comprendera, nadie me creyó, y aquí estoy en el psiquiatrico rodeado de cucarachas de todos los tamaños, que me mirar y parecen burlarse de mi.

2 comentarios:

  1. Buena historia..aunque me deja con cierto repelús, con la fobia que tengo a esos bichos!

    Un placer volver a pasearme por tu cementerio.
    Besos

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DIME QUE TE A PARECIDO LA VISITA A MI CEMENTERIO...