Empezó como un juego entre unos amigos. Unas risas y unas botellas de ron.
Era la víspera de todos los santos y los chavales del pueblo se empezaban a disfrazar para halloween.
Truco o trato???.
Nosotros ya bastante mayores necesitabamos emociones un poco mas fuertes.
Así que fuimos cada uno al desván de su casa y cogimos unos trapos viejos para hacernos unos disfraces, un poco terroríficos.
La noche estaba cerrada, no había luna y hacia bastante frío.
Nos pusimos en marcha hacia el antiguo cementerio, abandonado desde hace ya unos cuantos años, y saltamos la verja.
Antes de empezar, preparamos unos cubatas para entrar en calor.
Sentados en las viejas lapidas, helados de frío, aburridos y medio borrachos. no se muy bien a quien se le ocurrió la idea de simular un entierro.
Fuimos buscando entre risas y tragos de alcohol una tumba abierta.
Y justo en la tapia de atrás allí estaba, esperándonos, como la puerta al infierno, llamándonos.
Yo, hice de cura, el mas pequeño de nosotros ( me reservo los nombres), fue el difunto, mientras que los otros cuatro hicieron de enterradores.
Y así empezó todo.
En el nombre del padre, del hijo y del espíritu santo.
Risas y mas risas....
Estamos aquí reunidos para despedir el cuerpo de ....jajajajajaja.
Mientras yo decía las palabras los otros cuatro amigos pusieron unas sabanas viejas alrededor del cuerpo del mas pequeño de nosotros y comenzaron a bajarlo.
Lo que vino después no lo tengo del todo claro, no se si fueron los efectos del alcohol o alucinaciones. Pero esto fue mas a menos lo que paso.
Cuando comenzaron a bajarle, una ráfaga de aire salio del interior de la fosa y algo, no sabemos muy bien el que atrapo al mas pequeño, que por mas fuerza que hicimos, no fuimos capaces de levantarlo.
Recuerdo sus gritos, sus convulsiones, diciendo que algo le arrastraba al interior, tragandoselo.
Nosotros desde fuera no sabíamos que hacer, lloramos, gritamos, corrimos sin ninguna dirección.
A pesar del frío parecía que la fosa ardía, no se que habría dentro pero nunca lo volvimos a ver.
La lluvia empieza a caer. Lenta, repiqueteando en los cristales.
Sentando en el sofá apago la tele. Me levanto y me acerco a la ventana, mientras el agua dibuja ríos en el empañado cristal.
Sin prisa paso la mano para quitar el vaho.
La calle mojada y oscura. Vacía.
Meto las manos en los bolsillos del pantalón mientras un escalofrío recorre mi cuerpo.
Fue una noche como hoy.
Lloro mientras te recuerdo.
Abro la ventana para dejar que la lluvia y el aire te lleven mis lágrimas.
Lloro en silencio, ahogando el dolor que me inunda desde aquella vez, la ultima vez que te vi con vida.
Siento el frío de la noche devorandome el corazón, intentando robarme la poca vida que aun me queda.
Las gotas de agua mojan mi cara, ya no se que cual son mis lágrimas...
Miro hacia dentro del salón, intacto. Tal y como tu lo dejaste, inamovible, lleno de una impenetrable tristeza que se ha apoderado de todo, como una sombra oscura.
Cojo la chaqueta y salgo a la calle.
Camino bajo la lluvia por calles solitarias y vacías.
Empapado, me siento en el suelo, en el mismo lugar donde nos besamos por primera vez.
Mi cabeza vuela en recuerdos, sonrío, lloro, sueño....
Saco la vieja navaja del bolsillo y la dejo que acaricie mis muñecas frías y mojadas.
Siento el frío acero arrancándome el aliento, arrancándome la vida.
Mi sangre se mezcla con el agua de mis lágrimas y con el de la lluvia.
Una farola ilumina mi muerte, solo como tu.
Como aquella noche igual que esta que te encontré dormida para siempre en la bañera, con el agua teñida de rojo, con tu cuerpo helado.
Te veo acercarte desde la luz. Me sonríes y me hablas, No tengas miedo, me dices.
Yo también sonrío y te tiendo la mano.
Me abrazas y me siento feliz.
Como hemos cambiado!!!.
Eso decía una vieja canción, y que razón tenían.
Como pasa el tiempo para todos aunque parezca que para nosotros nunca llegara el día.
Y no solo me refiero al día en que nos encontrmos aquí en mi viejo cementerio, recordando tiempos mejores.
Tiempos en los que fuimos capaces de tocar, de ver , de oler, de sentir... pero sobre todo de amar.
Todos en algún momento de nuestra vida amamos y nos enamoramos. Queremos a nuestras mascotas y a nuestros amigos. Y somos los mas felices del mundo amando a nuestra mujer en mi caso y a nuestros hijos.
Pero hay momentos en que la vida nos pone pruebas muy duras, como enfrentarnos a una separación, a la soledad, a la nada.
Tanto tiempo ha pasado ya desde aquél día en que dijimos si quiero.
Tanto tiempo lleno de alegrías y penas, de caricias compartidas, y de largos y tristes silencios.
Como hemos cambiado, te acuerdas?.
De la alegría a la tristeza.
En lo bueno y lo malo.
De los sueños a las pesadillas.
En la salud y la enfermedad.
Del amor al infierno.
Hasta que la muerte nos separe.
Y aquí, en mi ataúd hundido bajo el peso de la arena, cubierta por una lapida en la que alguien de vez en cuando deja una rosa, y escucho la alegre melodía de la risa de dos niños. Espero, impaciente el momento en el que nuestras almas se vuelva a unir y nunca se vuelvan a separar.
Que nuestras almas unidas descansen eternamente en paz.
La cabeza llena de locuras hacia imposible que durmiera.
Hacia calor, las chicharras cantaban sin parar, me gire a mirar la hora.
Las 3 de la madrugada!!!.
Me levante a la cocina para beber un vaso de agua y me senté el sofá.
No recuerdo bien si me quede traspuesto o no llegue a dormirme, pero esto fue lo que me paso.
Como ya he dicho me senté en el sofá, pero algo hizo que me levantase y saliera a la calle.
Era una de esas noches de verano, en las que siempre hay alguien por la calle.
Camine, sin rumbo fijo. Con la cabeza embotada de cosas extrañas hasta que llegue al parque.
Oscuro, vacío,.
seguí mi camino que me llevo hacia un lugar repleto de arboles en que ni durante el día penetraba la luz del sol.
Me senté y apoye la espalda en un tronco, cuando algo levanto un torbellino de hojas esparcidas por el suelo.
No hacia aire, solo un calor sofocante.
Me sorprendí, pero seguí sentado en el mismo lugar cuando justo detrás de mi ocurrió lo mismo. un remolino de hojas volvía a levantarse movido por el viento. Un viento que no existia.
Me intente incorporar, pero no pude algo me anclaba a la tierra.
Las raíces del viejo tronco me habían agarrado las manos y los pies.
Intente escapar, pero era imposible. Aquellas raíces viscosas llenas de una extraña resina parecían sacadas del infierno.
Intente gritar, pero una rama me agarro por el cuello ahogando el grito.
Atrapado, sin poder moverme y sin gritar, no se cuanto tiempo estuve así.
Otra vez el viento volvió a levantarse la hojas se arremolinaban delante de mi formando una extraña figura.
Parecía una mujer gris, amarillenta como las hojas del otoño. Con los ojos cerrados.
Se acerco lentamente y toco mi cara llena de un sudor frío.
Toco mis ojos y sonrió.
Me desperté en el suelo de casa. Y mi mente limpia de miedos y locuras también sonreía.
La fotografía post-morten, nace poco después que la fotografía en París, y fue un movimiento que se extendió rápidamente por todo el mundo.
Esta practica consistía en vestir a un cadáver con su ropa y reunir a familiares, amigos o bien retratarlo individualmente.
Este arte tiene sus orígenes en el renacimiento, donde ya se retrataba a los difuntos por medio de la pintura en el llamado "memento mori".
En la fotografía post-morten podemos encontrar los artilugio de los que se servían los fotógrafos para embellecer la imagen.
En algunos casos se maquillaba al difunto, o se coloreaba a mano.
Hay imagenes de difuntos "cenando" con sus familiares, bebes en sus carritos, en el regazo de sus padres o con sus juguetes. Abuelos con sus elegantes trajes sujetandose en su bastón. Los relojes de mano mostraban la hora de la muerte.
Los retratos mortuorios privados podrían encuadrarse en 3 categorías:
-simulando vida: el difunto se colocaba con los ojos abiertos y simulando tareas de la vida cotidiana.
-simulando estar dormido: este tipo de retrato se utilizaba con niños, en un sueño del que se esperaria que despertase. también se ponía a los padres para hace mas real el retrato.
-Sin simular nada: se les fotografiaba en su lecho de muerte con flores como único ornamento.
Se pasaba la vida preguntándose por que razón estaba aquí.
-Si yo no lo pedí, repetía una y otra vez.
Nunca encontraba nada que la convenciera.
Un día ya bien entrado el verano, se puso a pasear, estaba atardeciendo y se levantaba una leve brisa.
caminaba y caminaba, no sabia muy bien donde.
casi sin darse cuenta llego a unas puertas de hierro bastante oxidadas, estaban abiertas pensó, y se decidió a pasar.
el camino estaba rodeado de maleza, debía de hacer tiempo que nadie pasaba por allí.
piso una rama seca que crujió al partirse y esta a su vez hizo que una bandada de pájaro salieran volando asustados.
Siguió caminando y el sendero acababa en un pozo se asomo, no se veía el fondo. Tiro una piedra y se detuvo a escuchar... no parecía tener fin.
Busco a su alrededor, pero ya no había nada. Ni pajaros, ni plantas, ni sendero... nada.
Solo la mas absoluta soledad.
Estaré soñando, se dijo.
Pero no era un sueño. L tierra comenzo a helarse, a mismo tiempo que el cielo ardía.
No sabia que hacer, corría pero no avanzaba, lloraba, gritaba.
Estaba atrapada en un cuadrado, en un cubo de cristal.
Desde fuera la gente la veía y nadie hacia nada.
Se reían, hablaban y movían el cubo.
Al final uno hizo girar el cubo de tal manera que la metió dentro del pozo...Nunca mas se supo de ella.
Y así se fue pasando la tarde.
sola, triste y cansada.
cansada de reír, algo que pocas veces hizo.
cansada de llorar, aquellos preciosos ojos negros que brillaban como una estrella en la noche, hacia tiempo que eran opacos. Acompañados siempre por unas enormes ojeras azules.
Las lágrimas fueron su compañía en los últimos tiempos.
La soleada tarde dejo paso entre azules y morados a una noche fría, oscura, sin luna.
Salio de casa, aunque esta vez no se llevo al perro como de costumbre.
Salio de casa camino a ninguna parte, sin rumbo, con la mirada perdida en una luna que no existía.
Se fue subiendo una montaña cerca de su casa, perdida entre la maleza.
El frío de la noche se apoderaba de su cuerpo.
Poco a poco se iba desprendiendo de la ropa, como si se liberase de las ataduras que la encadenan a la tristeza.
Llego al riachuelo de heladas aguas que alegremente corría. Metió los pies siguiendo su curso.
Se sentó encogida, conteniendo la respiracion. Se tumbo, metió la cabeza y no respiro....
Mañana de domingo.
Una soleada mañana primaveral, el olor a flores, hierba y pajaros cantando acompañan al cotejo fúnebre.
Dentro en su ataúd, ella.
La que fue mi amor, la que fue mi vida. La que se lleva dentro de esa caja de madera mi alma.
Veo pasar bajo mi ventana camino del cementerio viejo el féretro llevado a hombros por cuatro familiares a los que ella detestaba.
Suena la campana de la iglesia. Toca a muerto.
En ese mismo momento el inoportuno móvil.
ES ELLA!!!.
Es imposible, no puede ser. Estas muerta dije cuando descolgué.
Te amo. Me dijo.
y se corto.
Corrí hacia el cementerio como un loco, marcando su numero una y otra vez, pero estaba apagado.
Cuando llegue estaba enterrada.
Te amo, me dijo. Te amo. Y se corto.
A la mañana siguiente el vigilante del cementerio encontró mi cuerpo sin vida tumbado al lado de la lapida de mi amada.
Y mi móvil volvía a sonar.
Llego la esperada noche, y despues de una reconfortante ducha me fui a la cama.
he de reconocer que no me costo dormir, como casi siempre, jejeje.
bueno a lo que vamos.
Las horas fueron cayendo una tras otra demasiado rapido.
Cuando abri los ojos el despertador ya habia sonado. Imposible, me dije. Todavia era demasiado de noche.
Mire el movil y estaba en lo cierto, eldespertador se habia adelantado.
Fui a la cocina y me tome un vaso de agua, volvi a la habitacion y cerre los ojos.
Un extraño olor a podrido me fue despertando de mi placido sueño.
cada vez se hacia mas intenso, el olor a podrido era nauseabundo.
Me producia arcadas, era un olor a muerte, a la humedad que atraviesa el cuerpo en descomposicion en su tumba.
Algo se arrastraba!!!.
No quise mirar a la puerta, con lassabanas me tapaba la nariz y la boca, cada vez sentia mas nauseas.
Algo extraño como si fueran unas uñas excarbaban el el suelo abriendose paso por el pasillo que conduce a mi habitacion.
Temblaba, tenia ganas de vomitar, no podia aguantar mas.
vomite en la cama muerto de panico.
Algo se incorporo delante de mi.
Era una masa informe, su cara estaba totalmente desfigurada, podrida.
lo que parecia ser el pelo caia sobre sobre lo que una vez fueron hombros.
No sabia si era hombre o mujer.
Parecia sonreir, preo no era asi solo era la mandibula descarnada que me enseñaba sus podridos dientes, o lo que quedaba de ellos.
estiraba los brazo queriendo tocarme, me eche hacia atras gritando, el olor cada vez era peor, mas insoportable.
las mnos le temblaban, las uñas rotas rozaban las sabanas.
encendi la luz no se como. y aquello se fue.
Recostado entre la melancolía del momento.
Tejiendo la tela que encerrara mi alma.
Salto al vacío de la noche, a la negrura desconocida.
Ya no hay retorno.
Por mas que quiera no volveré a tener vida.
Mi vida ya se fue, murió.
Sola en una noche fría como la que hoy me acompaña en mi ultimo viaje.
En mi salto a la muerte.
Los recuerdos destrozan lo que queda de mi alma.
El alma que tu te llevaste con mi corazón la noche que no volví verte viva.
Fría como el hielo.
Sonriendo.
Y yo cobarde, saltando a no se donde para encontrarme contigo.
Te siento...
Yo soy la noche oscura, como la boca del lobo.
Yo soy el miedo que taladra tu mente.
Soy el dolor disfrazado de sonrisa.
El frío.
El negro manto de la Muerte que te envuelve y te ahoga.
El silencio que se lleva la vida.
No soy tu sombra, soy la sombra que te espera en cualquier callejón.
Eso soy yo.
El alba en un cementerio.
Y el miedo se fue...
7:30 A.M.
Suena el despertador, Metallica. Enter sadman.
Me quedo en la cama hasta que termina, no esta mal para despertarse.
Primeros paso del día:
Al baño, desayuno, miro la hora ya es tarde. Me largo...
8:15A.M.
Estación de tren.
Por los altavoces anuncian que los trenes llevan un retaso de mas de treinta minutos: No llego ni de coña.
Una chica pasa a mi lado lleva la música del mp3 muy alta y escucho la música que lleva : Enter sadman...Hoy no me la quitare de la cabeza en todo el día.
9:00A.M.
El tren sigue sin venir.
Pasa la misma chica de antes con la misma canción de Metallica.
Me habla pero no la entiendo, por la megafonía anuncian que el tren va a entrar en la estación.
Subimos.
Un túnel, se apagan las luces.
Cuando vuelven a encenderse solo estamos en el vagón ella y yo.
Se levanta hacia mi asiento, a cada paso se va desfigurando, su piel se vuelve pálida, sus ojos se caen miro las dos cuencas vacías que quedan...Salta sobre mi.
Me muerde en el cuello, siento un terrible dolor, la muerte me viene entre dolorosos gritos, nadie me ayuda, no hay nadie. Me muero.
Una voz lejana me llama por mi nombre.
Me levanto.
Miro el reloj.
Las 9:05 A.M. estoy vivo, pero no soy yo.soy alguien que apesta a muerte, soy un muerto en vida, sediento de carne.
La estación sera mi hogar, esperare que pases cerca...